Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado., jesús maria, cordoba 23/05

La MISA llegó a Jesús María de la mano de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

Es la primera vez que no sé por dónde arrancar una crónica y eso ya es decir mucho, pero comencemos.

El viernes a última hora recibí el mensaje con la confirmación de la acreditación. No lo podía creer, iba a pasar a sacar fotos a Los Fundamentalistas. Ya había sido acreditada para otras bandas, pero esto ya era pasar a una liga mayor. Sin mencionar lo que Los Redondos significan en mi vida y que claramente Los Fundamentalistas son el legado del Indio.

Emprendimos viaje el viernes, me encontré con unas amigas en la estación de Merlo y esperamos un buen rato, al llegar el micro inmediatamente iniciamos la previa.

Sabía que me esperaba un largo día, por eso intenté dormir en el camino y descansar un poco.

Pero no todo podía ser ideal. Llegando a Jesús María, un control paró el micro, no tengo entendido bien qué documentación le faltaba, pero ¡fue secuestrado por el personal policial! De un momento a otro quedamos varados en Córdoba. Nos acercaron al camping pero igualmente quedamos lejos.

Decidimos, con mi amiga, seguir el viaje en Uber y una vez en el camping nos cruzamos con muchos amigos y, como siempre, la previa ya anunciaba la fiesta que se venía.

La gente gritaba, cantaba, bailaba, reía, bebía, dormía, lloraba y flameaba su bandera.

Alrededor de las 17, después de muchas horas de espera, comenzó la peregrinación. Todos en el camping emprendieron camino a la misa.

Caminé rápido para encontrar la ventanilla de acreditación donde muy amablemente me colocaron la pulsera y me dieron las pautas de encuentro una vez dentro del predio.

A las 20 horas me dispuse a entrar. El Anfiteatro de Doma y Folklore fue copado por el público ricotero, desde las gradas se escuchaban los clásicos del rock y la gente feliz e impaciente esperaba la salida de Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado.

A las 21 nos encontramos con los demás fotógrafos y nos guiaron a la entrada de la fosa, cada segundo que pasaba mi corazón se aceleraba más.

El momento más esperado de mi vida, y yo sin saber si mis fotos podrían reflejar lo grosos que son estos tipos.

Se apagaron las luces y empezó a sonar la intro de “El infierno está encantador”. Aplausos, silbidos, risas, todas las miradas apuntaban a un solo lugar: el escenario.

Se escucharon las palabras sagradas:

«DAMAS Y CABALLEROS, CON USTEDES LOS FUNDAMENTALISTAS DEL AIRE ACONDICIONADO».

El primer tema que sonó fue “El que la seca la llena”. Arrancaron rompiéndola, Gaspar hacía vibrar las cuerdas al igual que Baltasar, y Marcelo Pablo en el teclado la rompía, Miguel en la trompeta y Ramiro en la batería enamoraban al público con su magia.

Se vino el segundo tema, «Toxi Taxi», y como dice la letra: ya no hay tiempo de lamentos. «Fusilado por la Cruz Roja» fue el tercer tema, seguido de “Nike es la cultura».

Desde la fosa se podía ver el agite del público, creo que no había nadie en el lugar que no estuviera cantando a pulmón.

Siguió “Amnesia”, también perteneciente al primer disco del Indio con Los Fundamentalistas. “El tesoro de los inocentes (Bingo Fuel)” vino entre los siguientes temas junto a “¿Por qué será que no me quiere Dios?”. El público saltaba, el piso temblaba, todos en sincronía perfecta con la banda.

Sonó “El infierno está encantador” y sin dudas era un reflejo de lo que sentía el público.

Ahogados del calor humano, todos abrigados y saltando, quizás hasta a alguno le faltaba el aire, pero nadie se iba a mover de su lugar, nadie quería perderse ni una estrofa de ningún tema.

“Etiqueta negra” fue el siguiente tema, un himno de Los Redondos, un clásico, un infaltable en la lista. “Vino Mariani” sonó después, seguido de “Sopa de lágrimas”.

El tema 11 fue “Salando las heridas”. Hay canciones que más que cantarlas o escucharlas, uno las siente. Eso es lo que genera esta banda, sentimiento del público: ¿quién no ha sentido desesperanza y que nadie nos juega limpio en esta vida?

“El pibe de los astilleros” y el maldito amor que tanto miedo da. Amor es eso: exponerse a que todo en algún momento se termine, pero eso sí, el amor al Indio es eterno.

Siguieron:

“Rato molhado”

“Rock para el negro Atila”

“Ya nadie va a escuchar tu remera” (Esto es efímero, aunque desearía que así no fuera, que esto dure toda la vida)

Se escuchó “El tesoro de los inocentes” y VOLVEMOS A LO MISMO: “si no hay amor, que no haya nada entonces. ¡Dios! No puede ser que un tema te interpele tanto. Se podían ver las lágrimas del público, abrazos con desconocidos que compartían un mismo dolor, un mismo amor.

Adieu! Bye Bye! Aufwiedersehen! fue el siguiente, desde atrás se veía el agite y unos cuantos pasitos de rock.

Escuchar “El Charro Chino” nos permitió sacar los prohibidos.

Sonó también un clásico de Momo Sampler (uno de mis discos favoritos): “Una piba con la remera de Greenpeace”.

No faltó “Preso en mi ciudad” del disco Oktubre, un disco que ya tiene 39 años, y cuyas letras siguen reflejando lo que sucede en la sociedad. El Indio siempre supo contar lo que sucedía a través de sus letras.

Ya estamos en la canción número 21: “Unos pocos peligros sensatos”, un tema de Gulp!, el primer disco de Los Redondos. ¡Cómo sonaban esas trompetas! No se puede explicar, no se puede describir el talento de estos músicos, simplemente se disfruta, y eso hicimos.

Ya nos estábamos acercando al final, y ahí apareció él, ¡nuestro Indio querido!

No creo que alguien pueda escuchar “Encuentro con un ángel amateur” y no llorar, el Indio la interpretó por pantalla. Todos lloramos, porque todos te queremos, todos te extrañamos y todos estamos eternamente agradecidos por regalarnos tu música.

“To beef or not to beef”, otro golpe al corazón. Seguimos llorando un rato más, todos pensamos en alguien, en alguien que siempre vamos a extrañar. Brazos abiertos, miradas al cielo y más abrazos.

Pero no todo es llorar, nos acercamos al final y comenzó a sonar “Todo preso es político”.

En las pantallas se mostraba la imagen de San José 1111, el actual domicilio en el que se encuentra cumpliendo prisión domiciliaria la ex mandataria Cristina Fernández de Kirchner. El rock es esto, el rock es política y eso se vio reflejado, fue una forma de mostrar apoyo ante esta situación. Ya nos estábamos acercando al final, pero la gente no lo sabía. Fuimos testigos también de “Todo un palo”, “De estos polvos futuros lodos”y “Ángel de la soledad”, mientras el pogo parecía no cansarse, es que no debía. Nos dieron un descanso con “Mí genio amor”, el inédito pero exitoso tema de la banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. Nuevamente, durante la interpretación de esta pieza, las lágrimas del público volvieron a surgir.

Y sí, su música nos emociona, refleja lo que claramente sentimos todos alguna vez: darlo todo y aún así tener que decir adiós. Los trapos empezaron a flamear más que nunca al escucharse “Juguetes perdidos”. Fue una lista que valió la pena escuchar de principio a fin.

Bailamos un rato más con “Mariposa pontiac”.

Siguieron con “Flight 956” y “Había una vez”. Terminado este tema, los músicos nos saludaron, nos contaron que la fiesta ya terminaba, pero antes de irnos empezó a sonar lo que siempre esperamos: “Jijiji”, el pogo más grande del mundo estaba por comenzar.

Se armaron las ollas, vivirlo nunca es suficiente, la gente salta, poguea, canta. El reci terminó acompañado de fuegos artificiales, y llegó el agradecimiento al público. Ja! Somos nosotros quienes les damos las gracias por tanto.

Emprendimos el camino de vuelta, el micro de reemplazo ya nos estaba esperando.

Fue uno de los días más felices de mi vida.

¡Gracias! ¡Gracias por haberme rescatado mil veces con su música!

«Nos merecemos bellos milagros y ocurrirán», estoy segura de que así fue y así seguirá siendo.

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